La Generación de los 80

Somos la última generación que ha aprendido a jugar en la calle a las
chapas, a la peonza, a las canicas, a la comba, a la goma o al rescate; y,a
la vez, somos la primera que ha jugado a videojuegos, ha ido a parques de
atracciones o ha visto dibujos animados en color. Además, y aunque los Reyes
Magos no siempre nos trajeran lo que pedíamos, oíamos (y seguimos oyendo)que
lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí
tienen todo lo que puede comprarse con dinero y nadie se lo recuerda.

Se nos ha etiquetado de Generación X y tuvimos que tragarnos “bodrios” como:
Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir (que, además, te gustaron
en su momento. Vuélvelas a ver… verás qué chasco). Lloramos con la muerte
de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía y con las putadas
de la Señorita Rottenmayer.

Somos la generación que ha visto a Maradona hacer campaña contra la droga,
que se ha reído del anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón
de Europa, aquella que durante un tiempo tuvo al baloncesto como el primero
de los deportes.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la
costura torcida. Nuestro primer chándal fue azul marino con franjas blancas
en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los
10 años.

Cuando entramos al colegio, el 1 de noviembre todavía era el día de Todos
los Santos y no Halloween; todavía se podía repetir curso; y fuimos los
últimos en hacer BUP y COU. Los pioneros de la E.S.O… Es decir, que hemos
sido las cobayas del programa educativo.

Para más inri, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de
una ETT y a los que menos les cuesta echarnos del trabajo…

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no
hubiéramos vivido nada histórico. Y, sin embargo,hemos aprendido lo que era
el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín
y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria (¡!).

Los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, entre otras) cosa que
nuestros padres no hicieron; gritamos “OTAN no, bases fuera”, sin saber muy
bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.

Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum,
odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y nos creímos lo de que
Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema el “panaderofarlopero”.
Los q recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana(abuelitodimetu…)…
Los mundos de Yupi, Son Goku (cómo no)las pesetas rubias, las pesetas… Nos
emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos
Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor… aunque aquello que empezaba
(algo llamado Bollycao) no estaba mal del todo.

Somos la generación de El coche fantástico, de Oliver y Benji. La generación
que se cansó de ver a las Mamachicho. La generación a la que le entra la
risa floja cada vez que tratan de venderle que España es favorita para un
Mundial.

La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el
culo de maletas para ir de vacaciones. La última generación de las litronas
y los porros; y, qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1979 y 1989. ¡La
verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia! Mirando
atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: nosotros
viajábamos en coches sin cinturón de seguridad trasero, sin sillitas
especiales y sin air-bag. Hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con
cinco personas en el coche y no sufríamos “el síndrome de la clase turista”.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas “con
tapa a prueba de niños”.

Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni para
codos. Los columpios eran de metal y las esquinas en pico. Salíamos de casa
por la mañana, jugábamos todo el día, y sólo volvíamos cuando se encendían
las luces… ¡Y no había móviles! Nos rompíamos los huesos y los dientes y
no había ninguna ley que castigara a los culpables. Nos abríamos la cabeza
jugando a guerras de piedras ¡y no pasaba nada!, ¡eran cosas de niños! y,
además, se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente
todos contentos.

Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila
que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ¡ruedas!
Comíamos chucherías y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso
alguno era gordo y punto.

Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas
de refrescos y nadie se contagió nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en
el cole; cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con
vinagre caliente(o a los más afortunados con Orión)

Y ligábamos con l@s niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo
de la suerte; no en un chat. Éramos responsables de nuestras acciones y
arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea
de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible; si
acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y santas pascuas. Tuvimos
libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer
con todo ello.

¿Eres tú uno de ellos?

¡Enhorabuena!

8 comments

  1. Deivid

    Gracias por recordarnos de donde venimos…

    Y aunque les pese a muchos, el futuro es nuestro. Porque los que vienen detrás, ya lo tienen perdido…

  2. DidE

    Yo personalmente me quedo con esta frase:

    Somos la última generación que ha aprendido a jugar en la calle a las chapas, a la peonza, a las canicas, a la comba, a la goma o al rescate; y,a la vez, somos la primera que ha jugado a videojuegos, ha ido a parques de atracciones o ha visto dibujos animados en color.

    Y eso no lo cambiará nadie.

  3. Fur

    Enorabuena si señor, yo realmente me he emocionado al recordar todo lo escrito, y comparto la idea de que somos la generación que mas ha disfrutado de su infancia, jugando en la calle y no metidos en un puto ciber el dia entero, y creo que es una pena que las nuevas generaciones no vayan a pasar una infancia semejante. Gracias por recordarnos de donde venimos

  4. jessika

    soy una de ellass!!diox komo mola recordar esto,k pena k todo se vea ya de lejos por k yo volveria ahora mismo a akella epoka kuando los parques estaban llenos de niños jugando a todo eso , y ahora… no ves ni uno!!si no se pueden ni manchar!!pero kien ha visto a un niño despues de estar un minuto en la calle limpio??? pero la culpa kreo k es de los padres k los dejan estar toda la tarde frente al ordenadorr y klaro internet es un mundo k engacha a los mayores .. kuanto mas a los pekess!!un beso a todos y moriremos kon los mejores rekuerdos!!una del 82

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